Bad Gyal se estrenó en el Roig Arena ante 15.000 espectadores en su parada en Valencia con el “Más Cara Tour”. La artista catalana, que comenzó a darse a conocer en 2016, demuestra en cada nuevo proyecto una ambición arrolladora, y este nuevo tour no iba a ser la excepción. Con una escenografía y puesta en escena cuidadas al milímetro, el concierto se convirtió en una mezcla perfecta entre una gran fiesta y una producción cinematográfica.

El concierto estuvo dividido en tres sets. El bloque inicial estuvo enfocado, en su gran mayoría, en las canciones de su nuevo disco. Temas como ‘Un Coro Y y Ya :)’, ‘Más Cara’, ‘Gatitas‘ y ‘Da Me’ pusieron a los fans a darlo todo desde el primer segundo. Desde el arranque, Bad Gyal consiguió contagiar su carisma a todo el recinto, que no dejó de bailar y animar en ningún momento.
Tras un cambio de vestuario que dio paso al segundo set, la catalana subió las pulsaciones con ‘Fashion Girl pt2’ o su viral momento en redes con ‘Perro’. Este tramo del concierto alcanzó su punto álgido con la interpretación de algunos de los grandes hits de su repertorio como ‘Blin Blin’, ‘Flow 2000’ o ‘Chulo’. Mención especial a ‘Comernos’, que contó con una puesta en escena de diez. Uno de sus bailarines llevaba una cámara consigo mismo, permitiendo al público ver a la cantante desde una cercanía casi íntima a través de las pantallas.
El concierto encaraba su recta final con el último bloque y todavía mucha pólvora por explotar. Los decibelios aumentaron cuando sonaron las primeras notas de ‘Zorra’, momento en el que el espectáculo subió de revoluciones mientras la acción no cesaba sobre el escenario. La estructura de la casa que forma parte de la escenografía volvió a cobrar protagonismo para dar paso a ‘Perdió este culo’, interpretada por la cantante y sus bailarines desde el interior de la misma. Temas como ‘Angelito’, ‘Slim Thick’ y ‘Fuma’ provocaron un estallido de gritos y baile entre los asistentes. Pero, sin duda, el momento más emblemático de la noche llegó con ‘Fiebre’, la canción que supuso un antes y un después en su carrera y que fue coreada de principio a fin.

Tras casi dos horas de concierto y un repertorio de 35 canciones, Bad Gyal demostró por qué es una de las figuras más influyentes del panorama musical actual y, como ella misma afirma, la más pegá de España.











