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Ruslana encuentra su propio lenguaje en ‘mi vocablo’, el último adelanto de ‘ANOMIA’

Ruslana vuelve a subir la intensidad. Después de mostrar su lado más sensible en ‘veranos condenados’, la artista presenta ‘mi vocablo’, el tercer y último adelanto de ‘ANOMIA‘, su próximo álbum de estudio que verá la luz el 9 de octubre.

Si el anterior single servía para descubrir una Ruslana más pausada e íntima, ‘mi vocablo’ vuelve a poner sobre la mesa una de las características que más han marcado su trayectoria, es decir, su capacidad para moverse entre diferentes registros sin perder su identidad.

La canción juega precisamente con ese contraste. Comienza como una balada, con una atmósfera más íntima que parece continuar el camino iniciado con ‘veranos condenados’. Sin embargo, poco a poco la canción va creciendo y ganando intensidad hasta transformarse en un tema de rock mucho más enérgico. Las guitarras toman protagonismo y la vulnerabilidad de los primeros compases termina convirtiéndose en fuerza.

Y ese cambio no parece casual. La propia estructura de la canción acompaña a lo que Ruslana cuenta en ella, la sensación de encontrarse fuera de lugar, de no terminar de encajar y de intentar encontrar un espacio en el que poder ser uno mismo.

‘Mi vocablo’ se convierte así en una metáfora de esa búsqueda. La artista habla de sentirse diferente, de estar rodeada de personas que no terminan de comprenderla y de tener que encontrar nuevas formas de comunicarse. Frente a esa sensación de extrañeza, aparece también la necesidad de crear un lugar propio, con sus propias reglas y su propio lenguaje. Musicalmente, la canción también resume bastante bien el camino que la artista está recorriendo en esta nueva etapa. Hay espacio para la sensibilidad, pero también para esa energía rock que ya forma parte de su identidad. Una combinación que permite que Ruslana no tenga que elegir entre sus dos caras, sino que pueda hacer convivir ambas dentro de una misma canción.

Después de tres adelantos, ANOMIA empieza a dibujar un universo en el que la transformación parece ser una de las claves. Primero llegó una Ruslana más directa y enérgica; después, una versión más emocional con ‘veranos condenados’; ahora, ‘mi vocablo’ vuelve a unir esos dos mundos en una canción que empieza desde la fragilidad y termina liberándose a través del rock.

Este single es, por tanto, la última pieza antes de poder escuchar ANOMIA al completo. El 9 de octubre se descubrirá qué hay detrás de todos estos adelantos y hasta dónde llega ese universo que Ruslana lleva meses construyendo. Por ahora, la artista parece tener claro algo, no quiere encajar en un único lugar ni hablar un único idioma musical.