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Salma convierte el escenario en el primer lugar de “Mal corte”

El pasado 26 de marzo, la sala Copérnico Club se convirtió en el escenario de una noche especialmente significativa para Salma, que presentó en directo su nuevo EP, Mal corte, en un concierto marcado por la emoción, la honestidad y la cercanía con el público.

Salma en Madrid. Fotos de @nahiasview

La artista arrancó el show con 15K inviernos, marcando desde el primer momento una intensidad que fue creciendo con temas como Vidalita, Sangre de cobarde y No hay conexión. El público, completamente entregado, acompañó cada canción como si formara parte activa del concierto, consolidando ese vínculo tan característico que la intérprete ha construido con sus seguidores.

Tras un primer bloque potente, llegó un pequeño parón que dio paso a uno de los momentos más íntimos de la noche: la interpretación de Na te debo, un tema que no pertenece a ninguno de sus trabajos principales pero que encajó perfectamente en el tono emocional del directo.

Más allá del repertorio, la noche giraba en torno a Mal corte, su nuevo EP, un proyecto que marca una evolución en su sonido y en su forma de narrar. El trabajo está compuesto por temas como Puede quemar, Ya no es el mío, Alma oscura, Matar X amor, Cuando te quise, Ni me olvidas ni te olvido y Lo volvería a hacer. Aunque no todas las canciones formaron parte del setlist, el EP estuvo muy presente durante todo el concierto, tanto en lo musical como en el discurso de la cantante.

Uno de los momentos más especiales de la noche llegó precisamente con Ni me olvidas ni te olvido, cuando Juanjo Bona subió al escenario como invitado. La reacción del público fue inmediata: gritos, emoción y una energía desbordante que convirtió la actuación en uno de los puntos más memorables del concierto.

También hubo espacio para la sinceridad más absoluta. En un momento del show, la artista explicó que había decidido no interpretar uno de los temas del EP porque no se encontraba cómoda vocalmente esa noche. Lejos de restar, este gesto reforzó la autenticidad del concierto y dejó claro su compromiso con ofrecer siempre la mejor versión posible de su música.

El falso final llegó con Lo volvería a hacer, dejando al público con la sensación de que aún quedaba algo más, y así fue. El cierre definitivo lo puso Oliendo tu perfume, uno de los temas más coreados de su anterior trabajo, que convirtió la sala en un coro colectivo.

Como broche final, la intérprete invitó a subir al escenario a amigos, familiares, su pareja y compañeros de edición, celebrando no solo el concierto, sino también el camino recorrido hasta llegar a ese momento. Mientras el público comenzaba a salir, sonaba de fondo Embustero, poniendo el punto final a una noche que confirmó que está construyendo un proyecto sólido, honesto y en pleno crecimiento.