Mar. Abr 16th, 2024

Dos horas de adrenalina, emociones encontradas e historias cantadas. Malú regresa al Palau Sant Jordi dejando boquiabiertos a todos los espectadores presentes ahí. 

La artista abrió el show con “Ingobernable” acompañada de fuegos que le daban mucho más poder a la actuación. Presentó canciones de su reciente disco como “Abran fuego”, “Deshielo”, “Mil batallas”, con esta última todos nos paramos a analizar la letra y el sentimiento que le dedicaba a cada palabra cantada.

Sin dejar de banda sus anteriores álbumes, la hija de Pepe de Lucía interpretó canciones de diferentes discos a lo largo de su carrera; “Contradicción”, “Me fui”, “Ahora tu”... y un largo etcétera de canciones que no dejaba tiempo entre canción y canción. Cuando decimos que Malú se deja el alma en el escenario es algo verídico, es una artista muy completa.

Nos desgarró el corazón con “Ni un segundo” y “Ángel caído” a piano y voz. Tras representar estas dos canciones y dejarnos con la lágrima a punto de caer, llegó de nuevo para interpretar uno de los temas más emblemáticos de su carrera, “Toda”, una explosión de voces cantando al unísono.

Invisible”, “No voy a cambiar”, “Vuelvo a verte”... fueron de las últimas canciones antes de que la artista y su banda se despidieran por penúltima vez encima del escenario. 

Llegaba el momento de ir cerrando el espectáculo y con ello presentó dos canciones que han marcado su carrera. “Tejiendo Alas”, canción dedicada íntegramente a su hija y la vuelta después de su lesión; “Aprendiz” la canción que inició su carrera hace 25 años. Remató este final con “A prueba de ti”, “Blanco y negro” y “Como una flor”.
Un concierto único y una experiencia que hay que vivir mínimo una vez en la vida. Malú es música.

Foto portada: Maria Pérez