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La nueva era de Ruslana arranca en Madrid con Catarsis

La Sala Galileo Galilei fue el punto de partida de la presentación oficial de Catarsis, el nuevo EP de Ruslana, en la primera de las cuatro fechas anunciadas: Madrid, Valencia, Bilbao y Barcelona. El formato elegido no fue casual: sala pequeña, aforo ajustado y un show breve, pensado más para presentar el proyecto que para hacer un repaso amplio de su carrera.

Ruslana presentando Catarsis en Madrid. Fotos de @nahiasview

Desde el inicio quedó claro el enfoque. Eterna abrió la noche y marcó el tono de esta nueva etapa, más directa y centrada en lo que quiere contar ahora. El EP fue el eje del concierto: las cinco canciones que lo componen se repartieron a lo largo del setlist como columna vertebral del show, dando coherencia a la propuesta y dejando espacio para que cada tema respirara en directo.

Entre medias, Ruslana fue intercalando canciones de Génesis, su anterior disco, para contextualizar el momento actual. Estrella de rock fue el primer guiño al pasado y uno de los puntos en los que la sala respondió con más fuerza. Ese contraste entre la energía más expansiva de aquella etapa y el tono más contenido de Catarsis ayudó a entender la evolución sin que el protagonismo dejara de estar en el nuevo trabajo.

También hubo espacio para versiones que encajaron bien en la narrativa del concierto. Puedes contar conmigo, de La Oreja de Van Gogh, se convirtió en uno de los momentos más coreados, mientras que Young and Beautiful, de Lana Del Rey, aportó un matiz más atmosférico. En ese mismo bloque sonó Ojeras, tema que no pertenece a ningún álbum, pero que el público recibió con especial atención, como si ya formara parte natural del repertorio.

El tramo final estuvo claramente enfocado en cerrar la etapa que presenta el EP. Que duela bien puso el broche al bloque de Catarsis, funcionando casi como declaración final de esta nueva fase. Y ya fuera del concepto de presentación estricta, el concierto terminó con Lokademás, uno de los temas más reconocibles de Génesis y cierre habitual de su anterior gira, que devolvió la energía más alta a la sala.

En conjunto, fue una presentación bien medida y coherente: un concierto corto, centrado en Catarsis y diseñado para explicar en directo qué representa este nuevo capítulo antes de continuar el recorrido por Valencia, Bilbao y Barcelona.