El Espanyol consiguió ayer arañar un punto ante el Atlético de Madrid en el RCDE Stadium. Aunque el Espanyol sabía que lo ideal era conseguir la victoria, el Atlético de Madrid, el conjunto blanquiazul se ha hecho un empate a 1 ante los rojiblancos. En una tarde que parecía más de primavera que de invierno, el encuentro se iniciaba con un “bufandeo” de la afición espanyolista para dar ánimo a sus jugadores. Una alineación de Abelardo que llamó la atención de los aficionados por la presencia de Iturraspe y Víctor Sánchez de inicio en el 4-1-4-1, ambos, bastante criticados y cuestionados por los seguidores blanquiazules.

Pero cuando saltan al campo, todas las miradas van hacía el nuevo mesías de los periquitos. Sí, Raúl de Tomás volvía a la convocatoria, y como era de esperar, era recibido con una gran ovación y así lo demostraba la afición en cada detalle de calidad que regalaba el jugador, sobre todo durante la primera parte, ya que, en el segundo tiempo, RDT pasó desapercibido. El Espanyol salió al partido muy enchufado, esta vez sí (y no como en Valladolid), el equipo sabía lo que se estaba jugando, y en cierto modo, le favorecían los resultados que hasta el momento se estaban dando, como el empate del Celta ante el Granada, la derrota del Betis, el empate del Leganés y la posterior derrota del Mallorca, que hacen que el conjunto blanquiazul no se descuelgue de la lucha por la salvación, aunque mantiene el último puesto de la tabla.

El gol del Espanyol llegó de un buen centro de Wu Lei por la banda derecha, que, aunque en un primer momento parece que salga de las botas de RDT, finalmente, el gol sube al marcador, pero es obra de un error de Sávic en el minuto 26. Hay que reconocer que Wu Lei hizo ayer un buen trabajo tanto ayudando en tareas defensivas, ayudando a Javi López en la banda derecha, pero también en jugadas de ataque. Aunque el jugador chino tiene algunos puntos de imprecisión, es innegable que genera oportunidades ataque que acaban convirtiéndose en ocasiones de gol. Y en el minuto 34, Victor Sánchez casi sorprende a Oblak con un balón a la escuadra. El portero que tras intentar despejar la pelota tímidamente, golpea en el travesaño. Y con esta ocasión, y una nueva de Embarba en el 43, en el que, de nuevo, el papel del portero vuelve a ser fundamental, tras un disparo de falta del ex del Rayo. Y el Espanyol consigue irse al descanso con la sensación de que es posible conseguir la victoria.

Y cuando todo indicaba que lo más probable en el partido es que el Espanyol consiguiese marcar el segundo gol, en el 46, Saúl remata de bolea en un despeje fallido de la defensa del Espanyolm y es imparable para Diego y consigue igualar el marcador a 1. De nuevo, en los minutos iniciales. El Espanyol es el equipo que más puntos ha perdido adelantándose en el marcador primero. A este equipo le está costando muchísimo dejar la portería a cero, y no es la primera vez (ni la segunda, ni la tercera…) que el Espanyol encaja goles en los minutos iniciales, tanto de la segunda parte, como de la primera. Y es que, tal y como reconoció Raúl de Tomás en el flash Interview, es un problema de concentración. El equipo sale disperso y los adversarios saben aprovechar esta debilidad que hay que corregir, y sobre todo, cuando nos estamos jugando tanto.

El gol de Saúl cae como un auténtico jarro de agua fría, tanto al equipo como a la afición, por la tónica que llevaba el partido. El Espanyol lo tenía todo de cara, y este gol en contra, supone también un gran golpe que, durante 20 minutos, deja totalmente desubicado al conjunto blanquiazul. Los rojiblancos intentan aprovechar los peores momentos del encuentro del Espanyol y Koke, Correa y Morata van con todo a por el segundo gol, mientras el delantero referencia del Espanyol está totalmente desaparecido.

Y no es hasta el minuto casi 70, en el que el Espanyol vuelve a despertar y se echa arriba, y como siempre con prisas, intenta ir al ataque para ver, si finalmente, pueden conseguir la segunda victoria delante de su afición, ya que la única de la temporada ha sido la conseguida contra el Mallorca, y por la mínima. Y casi sucede. Y en dos ocasiones en menos de 3 minutos, las tuvo en su cabeza Bernardo. En el 87, un remate de Bernardo sale rozando el palo, y en el 90, Oblak se hace con el balón en sus manos. Y sí, el Espanyol sigue sumando. Pero de uno en uno, y es imprescindible que se empiece a sumar de 3 en 3 si de verdad el equipo quiere salir del pozo.

Resultado que podría haber sido diferente, no solo por las ocasiones que no supo aprovechar el equipo periquito, si no también (y como viene pasando en las últimas jornadas) si el arbitraje fuese claro y justo con el Espanyol. Parece que el VAR utiliza otro protocolo en los partidos de los blanquiazules. Un penalti clarísimo de Lodi a Wu Lei que no fue ni señalado, ni tan solo revisado por el VAR. El jugador colchonero agarra la camiseta del jugador blanquiazul cuando éste está en el aire, y obviamente, anula toda posibilidad que tiene el chino de rematar. Otro error arbitral, esta vez, un regalo de Alberola Rojas, que, si se hubiese percatado, (o sus compañeros del VAR le hubiese avisado), claramente, hubiera significado la expulsión de Lodi, y un penalti a favor del Espanyol, que sin duda alguna, hubiera cambiado el rumbo del encuentro con un 1-1 en el marcador.

 Pero por suerte, esta vez, y tras la insistencia de la afición, el responsable de relaciones institucionales Joan Capdevila ha alzado la voz, durante el día de ayer, y hoy lunes también, en referencia a las actuaciones arbitrales tan desafortunadas que están sufriendo desde el inicio de la Liga los periquitos, pero sobre todo durante las últimas jornadas, con las constantes polémicas que se han protagonizado con las expulsiones de jugadores en Villarreal y Valladolid, y el bochornoso escándalo de la falta y la amarilla de Sevilla.

El Espanyol debe imponerse también ante los árbitros si quiere conseguir la salvación. Y deberá hacerlo, para empezar, en Osasuna, partido clave para el Espanyol, en el que el colegiado encargado de pitar al Espanyol en Navarra es un vasco, y además, el de la sala del VAR, mallorquín. Lo que está claro, es que sin VAR o con VAR, el Espanyol se encuentra de nuevo ante una oportunidad de oro el próximo domingo. De nada valdrá el punto conseguido ante el Atlético, si no vuelve a Barcelona con los 3 puntos procedentes de El Sadar.

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