El punto final al Tarragona Music Festival lo puso Oques Grasses. La banda más en forma del pop catalán se subió al escenario de la Tarraco Arena tras colgar el cartel de Sold out unos días antes de su concierto. Un broche de oro para un festival que, en esta primera edición, ha superado los 15.000 espectadores.

Nada más empezar el concierto el público ya se echó a bailar y a cantar las canciones de este grupo osonense. Eso sí, en todo momento se tuvieron que respetar las medidas de seguridad de permanecer sentado, con mascarilla y guardando las distancias. Aun así, el buen rollo que desprendían desde el escenario contagió rápidamente al público.

El concierto empezó con Elefants, una canción que anima a superar los miedos y que viene como anillo al dedo para un momento como el actual. Seguidamente, se cantaron varias canciones tanto del disco actual, A tope amb la vida, como del anterior, Fans del sol, hasta que el vocalista se dirigió al público.

A medida que iba pasando el tiempo, el público se mostraba más entregado aun si cabe. Oques Grasses convirtieron en una fiesta su paso por la Tarraco Arena y canciones como Bancals y su famoso ‘’a la merda tot!’’ fueron cantadas a pleno pulmón. Lo mismo sucedió con John Brown, Talismà, In the night, Torno a ser jo, Som ocells, Wake Up o Petar-ho, por ejemplo.

No todo fue tan explosivo y es que la banda también brindó momentos emotivos. Luces de móviles y emoción a flor de piel cuando interpretaron La gent que estimo.

A pesar que el grupo se formó en 2010, no fue hasta 2012 cuando se dieron a conocer al gran público. Ayer, 9 años después y en plena pandemia, Oques Grasses logró un Sold Out en Tarragona y contagiar de su felicidad a base de música. Y es que, como bien dice el título del último trabajo discográfico del grupo: A Tope Amb La Vida.

El concierto en imágenes:

Por Albert Arias.