En un nuevo Gran Premio sobre mojado, Bottas se lleva la victoria en Turquía tras más de un año sin subir al escalón más alto. Los dos pilotos de RedBull le acompañan en un podio crucial en la lucha por el mundial de constructores.

Con lluvia y bajas temperaturas amanecía el domingo el trazado turco de Istambul Park. Gracias a un asfalto incapaz de drenar el agua en la pista - que ya fue una pesadilla para los pilotos el año pasado - todos los equipos se vieron obligados a iniciar la prueba con neumáticos intermedios.

Muchos frentes a los que estar atentos y unas condiciones inciertas prometían una carrera a la altura de esta temporada. 

Tras una buena salida, Bottas, Verstappen y Leclerc conservaron sus puestos de cabeza para liderar un GP en el que los Mercedes se perfilaban superiores. Fernando Alonso, que partía en una ilusionante quinta posición - su mejor clasificación desde Japón 2014 - fue embestido por Gasly en la primera curva y quedó condenado a pelear por los últimos puestos.

A la zaga estaban Lewis Hamilton y Carlos Sainz. Ambos penalizados por cambios en sus unidades de potencia y obligados a remontar para rascar puntos.

El paso de las vueltas fue abriendo la ventana de las paradas para poner un nuevo 'set' del mismo compuesto. Si bien, algunos equipos optaron por estirar las gomas e intentar ir al final sin parar en boxes. Las mayores víctimas que se cobró esta arriesgada estrategia fueron Charles Leclerc - que lideraba la prueba en ese momento - y Lewis Hamilton - que intentó la alternativa para escalar puestos.

En su remontada desde la última posición, Carlos Sainz nos regaló un recital de adelantamientos hasta que su trayecto a la parte alta de la parrilla se vio frenado por otro mal 'pitstop' de Ferrari. El español tuvo que conformarse con la octava posición y el reconocimiento del público que le galardonó con el premio de 'Piloto del día'.

Una buena carrera también para Checo Pérez, que tras una mala racha empieza a recuperar sensaciones con su RedBull para acortar distancias con Mercedes por el campeonato de constructores.

La lucha por el campeonato de pilotos sigue en su línea de máxima igualdad con apenas 6 carreras para finalizar el campeonato. También son 6 los puntos que separan a Verstappen y Hamilton tras el GP de Turquía. Sin margen de error y con mucho que perder cada fin de semana, la siguiente prueba de fuego es en el GP de Estados Unidos.