Tras más de un año sin cruzar al otro lado del charco, la Fórmula 1 volvía ayer a COTA para disputar el GP de los Estados Unidos. Verstappen se lleva una victoria disputada hasta la última vuelta y Hamilton tiene que conformarse con la segunda plaza. El segundo de los RedBull ocupa el tercer lugar y recorta puntos a Mercedes.

Había ganas de carreras y de Fórmula 1 en Austin. El gran circo no visitaba el continente americano desde la pasada temporada 2019 y el ambiente en el circuito era ensordecedor. Más de 400.000 personas asistieron ayer al circuito tejano - datos que no se recogían en un Gran Premio desde antes de la pandemia - para disfrutar del domingo más 'yankee' del año con exhibiciones, shows y celebrities.

Sin embargo el verdadero espectáculo en pista dio comienzo cuando las luces de los semáforos se apagaron para dar inicio a la carrera. Un Verstappen que quería defender la pole y un Hamilton con el orgullo herido en la segunda plaza, encabezaban la parrilla.

Contra todo pronóstico, los dos líderes - que ya habían tenido sus más y sus menos en los libres del viernes - pasaron la primera curva sin más dificultad que un intercambio de posiciones. A pesar de que Max intentó arrinconar contra el muro al piloto inglés en los primeros metros, Hamilton calcó la maniobra que le hizo a Rosberg en 2015 para ganarle el interior al 'poleman' y cruzar en cabeza el primer giro. 

Vueltas más tarde y con una estrategia clara de dos paradas, RedBull decidió hacer el primer cambio de gomas e intentar así un undercut sobre Hamilton, que seguía defendiendo el liderato. Al intuir una estrategia alternativa, los de la bebida energética decidieron mover ficha también con Pérez, que rodaba tercero. Ante la amenaza de perder ambas posiciones, finalmente el equipo alemán se decidió a realizar el pitstop pero ya con la primera plaza perdida en favor de Verstappen

Por detrás, un Fernando Alonso que partía desde las últimas plazas por cambio de componentes, libraba sus propias batallas con los hombres de Alfa Romeo por entrar en los puntos. Tras varios movimientos controvertidos y peleas en los despachos entre Alpine y la FIA, el español tuvo que acabar retirándose por una rotura en el alerón trasero.

En la lucha por la quinta plaza estaban los hombres de McLaren y Carlos Sainz. El de Ferrari intentó una estrategia al ataque adelantando su parada pero, de nuevo, el pitstop fue lento. A pesar de haber perdido tiempo, el madrileño siguió remando para adelantar a Ricciardo en pista. Al intentar el movimiento en la zona revirada del tercer sector, ambos coches se tocaron y Sainz con daños en el alerón, no pudo más que tratar de defenderse de Bottas por el resto de la carrera.

Tras la segunda parada los líderes seguían en su propia guerra desde la distancia. Un Hamilton que alargó su stint e iba con neumático fresco, vaticinaba la lucha cuerpo a cuerpo para las últimas 3 vueltas. Y acertó, el de Mercedes recortó toda la distancia que les separaba hasta quedarse a apenas 1 segundo del neerlandés, pero se quedó sin tiempo. Un Verstappen que había gestionado a la perfección la carrera de principio a fin, pudo defenderse a base de ritmo, de la amenaza de Hamilton.

Verstappen da un golpe sobre la mesa y abre una distancia de 12 puntos con Hamilton en el campeonato. Tan sólo 5 rondas nos separan de saber quién saldrá vencedor de esta batalla: el rey que quiere seguir reescribiendo la historia o el asaltante al trono que busca acabar con el dominio aplastante de Mercedes.