El Fútbol Club Barcelona empata ante el Celta de Vigo, 3-3 en un partido de auténtica locura. 

Los de Balaídos remontan un 0-3 al descanso en una segunda parte donde se han mostrado superiores al cien por cien. 

Sergi Barjuan ha salido con un 4-3-3 con jóvenes como Nico, Gavi, y Ansu Fati. También volvía a confiar en Lenglet, pese a tener a Araujo recuperado en el banquillo. La primera parte comenzaba con una oportunidad de oro de Iago Aspas, a la que contestaba Ansu Fati en el minuto 5, pero este encajando el balón entre los tres palos. Increíble el olfato de gol de Ansu, innato

En el centro del campo, el Barça se mostraba muy sólido, Nico, propositivo, con muy buen despliegue físico y control de balón de ensueño. Así se traducía el buen hacer del centro del campo con un gol de Sergio Busquets desde la frontal del área. Con un 0-2 arriba, el Celta aún se veía superado por el Barcelona, que atacaba todo el rato por banda izquierda con Ansu Fati al desborde, una tarea imposible para Hugo Mallo. 

El tercer tanto venía de una jugada que podría firmar el mejor Barça, con juego al primer toque, despliegue físico de Nico, pase para Jordi Alba para que Memphis rematase y el conjunto culé fuese 0-3 al descanso.

Para la segunda parte habría cambios. Ansu Fati se iría por lesión y entraría Balde y Eric salía por Araujo. Por parte de los de Coudet, entraría Fran Beltrán por Solari y Kevin Vázquez por Hugo Mallo. Y cambiaría mucho el color del encuentro.

Los locales comenzaban buscando el primer gol desde bien pronto, a sabiendas de que les metería en el encuentro. El Barcelona, irreconocible. Iago Aspas conseguiría ese gol temprano en el 52 que metía a los de Vigo de lleno en el encuentro, justo después de que en el 50 le anulasen a Thiago Galhardo uno. 

Seguía remando el Celta y seguía dejando jugar el Barcelona, sin un índice de presión, ni nada por el estilo. Viendo como el Celta poco a poco le superaba en juego y en forma. Y en el 59 un cambio por lesión de Nico por Riqui Puig cambiaba aún más el esquema. 

Javi Galán demostraba toda la profundidad del conjunto y retrataba las necesidades del Barcelona, haciendo mucho daño por banda izquierda. A base de intentarlo, de una dudosa acción de Mingueza en el área con Galhardo y de un juego superior, llegaba el 2-3 con un excelente centro de Cervi para que Nolito rematase. 

El Barça no sabía dormir el partido, el Celta no dejaba de intentarlo, de tal manera que en el 96 y de quién sino, que de Iago Aspas, llegaba el empate y estallaba Balaídos. 

Un Barça con “falta de personalidad” palabras de Frenkie De Jong en el post partido, se deja empatar un 0-3 al descanso. Ha mostrado las carencias de no tener un lateral derecho puro y la de venirse abajo después de unos buenos minutos. A sacar en positivo, Nico. Ha hecho uno de las mejores actuaciones de la temporada de un único jugador en el Fútbol Club Barcelona: control, verticalidad y físico.