El Barça ganó por 1-0 al Dinamo de Kiev en una tarde de Champions en el Camp Nou. 

Los culés consiguieron ganar en un partido crucial para la clasificación a la fase de Eliminación, con un gol en la primera parte del capitán Gerard Piqué. 

Koeman salía en la primera parte con rotaciones, entraban Mingueza, Lenglet y Luuk De Jong como jugadores diferentes respecto al once contra el Valencia. 

En la primera parte ya se pudo ver que tónica iba a llevar el partido, lenta y desanimada, como si no se tratase de un partido importantísimo tanto deportiva como económicamente hablando. Primera parte que tuvo que salvar Piqué, porque arriba Luuk De Jong se mostró desacertado y con un juego muy pobre. 

Para la segunda parte, el juego del Barça cayó más aún. Sin ánimos ni ganas, lo mejor que podía pasar era que el Dinamo de Kiev no marcase. Por suerte no sucedió y con poco, el Barcelona consiguió la única parte buena del partido, ganar. 

No se puede destacar ningún aspecto del juego que impuso el Barcelona en el partido, más que volvió a recordar al juego pobre que se venía haciendo antes del parón de selecciones. Tres puntos y la ilusión de poder seguir vivos en Champions. 

Con unas sensaciones muy amargas, se encara el clásico.