El Bayern de Múnich se muestra muy superior en la noche del martes ante el Fútbol Club Barcelona, imponiéndose con un 0-3.

El partido partía con un cambio de esquema por parte de Koeman, con tres centrales y Sergi Roberto con Jordi Alba en los carrileros. Sin sorpresas en el centro del campo con Frenkie, Pedri y Busquets, sí que alineaba a Luuk De Jong, necesario con todas las bajas de la plantilla culé.

En la primera parte los alemanes desplegaban un juego dominante, con una marcha más, que obligaba al Barcelona a encerrarse atrás y esperar a jugar al contraataque, aprovechando que la línea del Bayern se adelantaba. Todo y así, no se conseguía encontrar a Luuk De Jong que estaba marcado por un Upamecano de diez.

Mostrando su solidez teniendo a casi todo el equipo en campo contrario y encontrando todos los huecos posibles con la fluidez, Müller probaba desde la frontal del área con la mala suerte que impactaba en Éric, despistando y vendiendo a Ter Stegen, con lo que convertían el 0-1.

La segunda parte comenzaba con el mismo guion que la primera, imponiéndose el Bayern, ganando todos los segundos balones e intratables en la presión. Probando entre los tres palos -como no ha hecho el Barcelona en todo el partido-, aprovechaba Lewandowski un disparo al palo de Musiala para convertir el 0-2, un resultado que empezaba a reflejar la dominancia en el campo.

Veíamos como Koeman hacía cambios después del segundo tanto, Demir y Gavi entraban para dar más movimiento al juego. Minutos después Coutinho entraba después de casi un año y Óscar Mingueza también lo hacía. Los cambios hacían algo de efecto, con algún intento de Coutinho desde media distancia.

Alex Balde también conseguía debutar en Champions pese a ser culpa de la lesión de Jordi Alba. Con todos estos cambios, se quedaba un Barça muy poco experimentado y con pocos galones, lo que aprovechaba una vez más el Bayern de Múnich para cerrar el partido con un 0-3, autoría para quién sino, Robert Lewandowski.

Lo positivo de cara al Barcelona, el debut de Balde dejando sensaciones muy buenas, Ter Stegen y Araujo mostraban un nivel muy alto y la afición se queda con ganas de ver despuntar a los jóvenes. Todo esto con el empate que beneficia directamente al Barça, entre el Benfica y el Dinamo de Kiev.