El Fútbol Club Barcelona empató ante el Granada de Robert Moreno en un partido que no se decidió hasta el minuto 90.

El Barça salía con un once muy joven, con un único jugador superando los treinta, Busquets. Apostaba por Demir, por el debutante Balde y por Coutinho de titular. La defensa también cambiaba con la pareja Éric-Araujo y Koeman seguía alineando a Sergi Roberto antes que a Riqui Puig, siendo la posición natural de este último.

Los nazaríes se adelantaron muy pronto con un cabezazo de Duarte que ponía patas arriba el encuentro y el planteamiento del Granada, que trataría de defender el resultado los largos 88 minutos que quedaban. El Barcelona se ponía manos a la obra con el dominio que iba a dejar tener el conjunto visitante, pero sin ningún tipo de suerte. Un larguero de Sergi Roberto lo demostraba así.

Balde se retiraba al final de la primera parte por molestias y el técnico encaraba la segunda parte con un delantero más aparte del cambio de Mingueza por Balde, cambiando a Sergi Roberto por Luuk De Jong. Un movimiento que demostraba las ganas del técnico por ganar este partido.

Todo y así, un excelente Maximiano no permitía que se diese. Con una serie de ocasiones, a destacar un remate de cabeza de Luuk De Jong que enviaba por encima del travesaño y un centro que se envenenaba de Mingueza, el partido no cedía y el Granada intentaba perder el máximo tiempo posible.

Hasta que en el 90, Ronald Araujo, que estaba haciendo ya de por sí un partido espectacular, ponía uno de sus cabezazos marca de la casa al fondo de la red, consiguiendo un empate para un Barça que parece que se hunde poco a poco.

Este Barcelona en reconstrucción, dándole la cancha que se le está dando, está teniendo signos de pérdida de identidad y eso no contenta. Hay mil formas de perder puntos en el fútbol, pero en estos últimos encuentros cuesta ver una buena imagen del Fútbol Club Barcelona. Siguiente parada: Cádiz.