Con un sold out, Amaral arrasa en Pineda de Mar. Llegaba un público emocionado e ilusionado, a partes iguales. Para muchos era la primera vez que veían al grupo tocar. Pasando por todas las edades, Amaral es capaz de reunir a muchas generaciones en un mismo recinto.

Arrancando Eva y Juan, así iniciaban el concierto, con la misma cara de ilusión que les recibía sus seguidores sentados, con la mascarilla y la distancia de seguridad pertinente. “Sólo queda una vela…” daban paso al tema por excelencia, canción que pasará a la historia, donde ahí se guardan los mejores momentos, … ¿Quién no ha cantado esa canción a pleno pulmón?

Y poco a poco el escenario se iba llenando, el puzzle se iba reconstruyendo y los músicos iban entrando a medida que Eva les daba paso. 

"Soledad", un himno para todas las mujeres. Una canción que nos regaló en 2019, hace apenas dos años. Donde ella misma hace una presentación y alzando la voz en esta frase: “Un mundo más igualitario y más justo”.

Dando un repaso por su larga carrera musical, Amaral repasa los temas que han marcado sus discografías, en este acústico con banda, pero este tema es uno de los más especiales, y es que cuando escuchamos los primeros acordes nos remontamos a unos años atrás con “Moriría por vos”.

Durante el concierto, rindió homenaje a todos los poetas y artistas que escriben y sienten esa pasión por el mar y la naturaleza. Una cantiga medieval titulada “Ondas do mar de Vigo”, un gesto gratificante el dedicar esta canción y que sea la que abra el telón a “Mares igual que tú”.

La banda prosiguió con su repertorio, dejándonos temas como “Kamikaze”,“Cuando suba la marea” , “Hacia lo salvaje” o “Sin ti no soy nada”, entre otros muchos. En este último, el público emocionado tras las previas palabras de Eva hacia ellos, sacaron sus móviles del bolsillo e iluminaron el recinto con sus linternas. Encima del escenario podíamos ver a unos artistas agradecidos y satisfechos con su trabajo. Las horas de sueño y trabajo valen la pena al ver a la gente coreando sus canciones, esas mismas canciones que nacen de su puño y letra.

Para darle el broche final a esta noche mágica, Amaral cautivó por última vez en Arts D’Estiu con “Ruido”, una canción muy bella, un placer para los oídos y es capaz de emocionarte en ese estribillo… “Cuando sostuve tu mirada, el Ruido se acabó”. 

Y con este suspiro de gloria, dio por finalizado el concierto, sin antes agradecer a quien hizo posible que estuvieran cantando en estos tiempos tan difíciles para muchos de nosotros, y que el público siguiese con ellos tarareando las canciones.

He de confesar que era mi primer concierto de la banda, y no será el último. Bárbaro el directo que tienen, el juego de luces y como entremezclan las canciones. Ha sido un placer teneros en Arts D’Estiu, una noche llena de luz.